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29 janvier 2013 2 29 /01 /janvier /2013 01:49

EL CORREO (Enero 2013)

 

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Un joven bilbaíno decidió dejar su trabajo hace cuatro años y embarcarse en el proyecto de su vida: recorrer los cinco continentes en bicicleta

Se cuentan por centenares, quizás miles, los que se embarcan en la aventura de dar la vuelta al mundo en bicicleta. Estos cicloturistas infatigables son viajeros de otra pasta. Soñadores, observadores, auténticos. El bilbaíno Joseba Pérez es uno de esos trotamundos. Hace cuatro años decidió dejar su trabajo y conocer otras culturas a golpe de pedal. En el inicio del camino conoció a la que hoy es su chica, Corinne Maire, una joven Suiza con sus mismos ideales. Juntos emprendieron esta maravillosa aventura que aún no tiene fecha de caducidad. Sus datos son abrumadores: conocen 47 países y ya han recorrido un total de 58.506 kilómetros. Son los últimos aventureros de la historia.

 

Libres. Así es como se sienten Joseba y Corinne desde mayo de 2009. El bilbaíno, de 33 años, trabajaba como economista en una empresa de consultoría internacional hasta que decidió dejarlo todo y embarcarse en el proyecto de su vida: recorrer el mundo en bicicleta. Abandonó su día a día cómodo y convencional para hacer realidad su sueño. “Queria vivir fuera de las reglas impuestas por un sistema consumista y de los estereotipos marcados por la sociedad”, explica. Comenzó el viaje en Irán, donde conoció a Corinne. Y el destino quiso que ya no se separaran jamás.

 

Asia, África, América...

El continente asiático protagonizó su primera parada. Más de 25.000 kilómetros en un año y siete meses. Oriente Medio, Asia central, India, China, Pakistán, Tibet, sureste Asiático, Mongolia, Corea y Japón. Su maleta esta llena de bonitos recuerdos, con un denominador común: los paisajes. La ruta de la Seda, las carreteras montañosas del Pamir Tayiko, el Everest, las nevadas en el Tibet... Se acuerdan con especial cariño de un frío atardecer en Mongolia. Después de una fuerte tormenta de lluvia y granizo, una familia les invitó a entrar en una yurta -tienda de campañas usadas por los nómadas- en mitad de la estepa para resguardarse. “Ellos no hablaban inglés, ni nosotros mongol, pero no importaba. Nos dieron té con manteca de yak y nos invitaron a pasar la noche con ellos al calor del fuego”, rememora.

 

En febrero de 2011 comenzaron su aventura en África. En diez meses recorrieron el continente africano de norte a sur por la costa este. Dieciséis países y 16.500 kilómetros hasta llegar a Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Experimentaron vivencias increíbles: pedalear por el valle del Rift, conocer las tribus, saborear las playas o caminar junto a elefantes. Pero Joseba se queda con su gente. “Los africanos dan luz con sus sonrisas”. De igual manera, el continente africano les mostró la injusticia y la cara amarga de la vida. “Es muy duro ver a jóvenes muriendo de malaria, orfanatos llenos porque el sida se ha llevado a la generación de sus padres por delante, personas con heridas abiertas esperando al borde del camino que alguien los lleve a un lugar situado a cientos de kilómetros”, relata.

 

Hace un año comenzaron su aventura americana, EEUU , México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina, su ubicación actual. Más 16.000 kilómetros pedaleados. Su idea es conquistar Ushuaia en febrero y después, poner rumbo norte por la costa atlántica hasta Brasil. ¿Y después? No tienen una ruta predeterminada, sino que “la vamos decidiendo sobre la marcha”. Viven las 24 horas del día al aire libre, por lo que dependen de las inclemencias metereológicas. Se despiertan al amanecer y tras un desayuno fuerte, recogen la tienda y se ponen en camino. Después de pedalear durante tres o cuatro horas, paran para hacer un picnic o comer un menú, dependiendo de si paran en pueblos o no. Durante la tarde continúan otras 2 o 3 horas hasta encontrar un lugar donde armar la tienda. “Preferimos acampar siempre fuera de pueblos y cerca de un río para poder bañarnos”. Cubren alrededor de 70-80 kilómetros diarios.

 

Una vida sencilla

 Para este viaje solo han comprado un billete de ida, pero cuentan con el respaldo de sus seres queridos. “Tengo la suerte de contar con una madre y una hermana que siempre han entendido el sentido de este proyecto”, confiesa Joseba. Gozan de una vida nómada y sencilla y disfrutan de las pequeñas cosas. “Pedaleando entramos en el corazón de cada pueblo, de cada país, de su gente. Así descubrimos las cosas más simples de la vida, pero de un modo más intenso”, explican. Aseguran no echar nada de menos de su anterior vida. “Vivimos con la casa a cuestas y eso es suficiente. Una vida sin quebraderos de cabeza, sin temor de perder lo que no tenemos”. Esta experiencia les ha cambiado por completo. Les sobrecoge la hospitalidad que reciben de los que menos recursos tienen y aseguran que “algún día devolveremos todo lo que hemos recibido”.

 

Con la casa a cuestas en la bici de siempre

Ligeros de equipajes, pero llenos de ilusiones. Joseba y Corinne viajan con la casa a cuestas, por eso cargan con lo imprescindible. Un filtro de agua, un hornillo para cocinar, una tienda de campaña, herramientas para reparar la bicicleta, un pequeño botiquín, comida, ropa y mapas llenan sus pequeñas alforjas, que, en ocasiones, llegan a alcanzar los 60 kilogramos. En los cuatro años de aventura no han cambiado de bici. No hay piedra ni camino tortuoso que se les resista. “Son muy básicas, pero fuertes. Carecen de suspensión, los frenos son las clásicas zapatas V-Brake y el cuadro es robusto y de acero para que en caso de rotura lo puedan soldar en cualquier lugar del mundo”, explican.

 

¿Y cómo os lo costeáis? Cuentan con un “presupuesto ajustado” para poder llevar a cabo la aventura. “El 95% del viaje está financiado con nuestros ahorros personales, aunque también contamos con patrocinadores que nos proporcionan material técnico”, cuentan. Pero Joseba y Corinne confían en continuar con su proyecto. Les apasiona lo que hacen. “Ir en bicicleta te permite viajar a una velocidad humana y conocer lugares remotos que aún no han sido invadidos por el turista clásico”, explican. Ellos son los que eligen cuándo y dónde parar y siempre con la motivación y ganas de continuar descubriendo lo que les depara la siguiente curva.

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Published by Joseba & Co' - dans PRESS RELEASE
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commentaires

vacaciones de aventura por España 22/07/2016 02:05

Un post genial, me gusta leer cosas así de bonitas antes de acostarme porque mi mente se va a pensar en todos estos sitios y lugares que has descrito y me quedo dormida mucho antes, precioso

Joseba & Corinne are in

  profile carre noir   Bienne

     SWITZERLAND

     64'204 km

    53 countries 

    60 moon2 

 Last update:  15th of April 2014

 

 

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